NUESTRA ASOCIACIÓN

Los vecinos y vecinas de la ciudad de Zaragoza han visto como desde hace 40 años se vulneran sus Derechos Fundamentales como consecuencia del ruido, principalmente nocturno, que genera ciertas actividades económicas. A pesar de esta vulneración constante de derechos, la administración apenas ha tomado medidas eficaces que contribuyan a mejorar la situación. Un ejemplo de esta inacción se pone de manifiesto en algo tan básico como que la ciudad tiene vigente una ordenanza de contaminación acústica anterior a la Ley nacional de ruido de 2003. La consecuencia de esta dejadez institucional es la degradación ambiental de determinadas zonas de la ciudad y el desarrollo de un modelo económico especulativo que genera una burbuja de alquileres de locales que expulsa al comercio tradicional y ocupa, son sus terrazas, el espacio público a precio de saldo. El resultado final es que los vecinos y vecinas se ven obligados a abandonar sus casas.

En este contexto La Asociación STOP Ruido Casco Histórico -Zaragoza se constituyó en 2018 con un objetivo claro de mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas del Casco Histórico de Zaragoza y, por lo tanto, de detener y revertir el proceso de degradación ambiental que se está produciendo como consecuencia de la contaminación acústica. Al principio nuestro horizonte de trabajo lo definimos en el Casco Histórico, sin embargo, dada la magnitud del problema y queriendo dar respuesta y apoyo a todas las personas afectadas, nuestro campo de acción es toda la ciudad de Zaragoza.

Cuando nos constituimos en 2018, nos marcamos los siguientes fines:

  1. Defender los intereses generales, sectoriales y colectivos del vecindario del municipio de Zaragoza y en particular de los vecinos de su ámbito territorial.
  2. Promover las condiciones para que los derechos fundamentales de los vecinos sean respetados por los poderes públicos, por las personas jurídicas públicas y privadas, y por las personas físicas.
  3. Proteger los derechos e intereses de los ciudadanos vulnerados por la saturación de establecimientos de hostelería y por el público que acude a dichos establecimientos, así como de los altercados callejeros que producen.
  4. Defender la prevalencia del derecho al descanso sobre el derecho al ocio, tal como reconoce la legislación actual, en especial en horario nocturno, así como otros derechos asociados a la salud, la higiene o la seguridad.
  5. Preservar la integridad de los espacios públicos y privados en un entorno de reconocido interés por su valor histórico, artístico o cultural. Preservar de forma análoga este entorno urbano de la contaminación y agresiones medioambientales generadas por las actividades de ocio antes
  6. Reclamar de las administraciones públicas y sus órganos de gestión su obligación, real y efectiva, de vigilancia y control de la normativa vigente, y en su caso de la aplicación de las sanciones correspondientes derivadas de su incumplimiento.
  7. Organizar y realizar actividades de formación e información sobre los derechos de los ciudadanos, así como la promoción de hábitos de ocio responsables.
  8. Fomentar la participación y cooperación del vecindario en la gestión de los asuntos urbanos que nos afectan, de forma solidaria con los organismos públicos.